lunes, 9 de mayo de 2011

Ahora él hará pompas con jabón

Veamos, por dónde empezar...
No sé cómo se ha obrado el milagro de que actualice dos veces en un mismo día después de... ¿un mes, dos meses?... no recuerdo cuál fue la fecha de mi último "pensamiento plasmado"

Lara: o eres idiota, o eres una chica con mucha suerte a la que las casualidades le sonríen. En realidad, no sé si a lo que te ha ocurrido podría llamársele o no "casualidad"... en realidad, desde mi punto de vista (que no "bajo mi punto de vista": hoy he aprendido que no se debe decir así) ha sido una de esas cosas que o bien puedes recordar durante mucho tiempo -decir "el resto de tu vida" suena muy exagerado...- o puedes olvidar en muy poco. Sea como sea, incluso me decantaría más por la primera.
Por otro lado, las cosas -tras lo ya hecho- pueden salir bien o mal. No todo el mundo decide darle un libro a un desconocido dejándose llevar por la emoción del momento -maldita literatura, que te embauca y emboba...- un desconocido que presúntamente verás en unos días para que te lo devuelva etc, etc. En verdad, ahora, parece una tontería que te haga reflexionar sobre ello, ¿no? pero es que, si no lo hago, no te podrás dormir: eres una joven nerviosa y, aunque tengas algo suyo a cambio, la sociedad te ha hecho víctima de temblores ante lo no estipulado socialmente con anterioridad. Si te paras a pensarlo, es una CHORRADA.
En el peor de los casos, pierdes un libro y ganas un... ¿cuaderno con anotaciones literarias ajenas? algo es algo. Aunque, bueno, en realidad no sabes si lo peor que puede pasar es que no te lo devuelva o te lo devuelva algo descuidado... ¡Pero, por favor, Lara! ¡eso sería otra chorrada estipulada por la sociedad!

¿Por qué no puede ser como en las películas? en las que las cosas suceden por un motivo, en las que hay sufrimiento, pero es un sufrimiento dulce -en casi su totalidad- y no amargo y cruel...
Le has dado el libro porque, en sus ojos, has podido percibir un gran atisbo de sinceridad y porque has querido darle la oportunidad a un absoluto desconocido de emocionarse, llorar o sentirse identificado con unas líneas que a ti te conmovieron hace un mes -y lo siguen haciendo-

Si las cosas vuelven a ti con un sabor amargo, una página rota o una cubierta ensuciada, no queda más que decir: "Bueno, era el destino acordarme de esto, supongo. Era el destino que el libro esté así"

¡Al fin y al cabo es sólo... son sólo...! ¡argh! ¡son sólo objetos, Lara! ¿qué hay de los sentimientos? ¡si pierdes algo, ganas otra cosa! y, aunque la sociedad no nos lo enseñe, vale mucho, muchíiisimo más todo lo que no podemos ver. Déjate tus manías de niña estúpida no excesivamente consumista pero acumuladora de objetos que cuidas, en ocasiones, mejor que a las personas... aunque tan paradójico te resulte, aunque te duela admitirlo.

Son páginas. Son páginas de un libro que se vende, que no es algo tan preciado como una creación propia, que es sólo obra de una imprenta tonta, que sólo sirve para -en el más frío de los casos- sacar dinero...

Y, por otro lado, fíjate en la casualidad, en el porqué. Deja tus prejuicios de lado, te tomarás una cerveza y hablarás/filosofarás -quizás- con una persona, con sus miedos, inseguridades, ilusiones, sueños, inquietudes: una persona al fin y al cabo.

(Internet me acaba de hacer la jodienda de irse y no se ha guardado el borrador del todo, yúhu... ahora, a continuar diciendo memeces)

No tienes por qué ser una Amélie frustrada que esconde sus ojos tras una serie de principios éticos y tópicos estipulados por una sociedad estúpida que explota, exprime y oprime: no.
Es más, ¡no seas Amélie! ¡no lo seas jamás! ¡sé LARA! ¡Lara, Lara, Lara! y vive, sueña, ríe, ¡arriésgate, joder, haz cosas alocadas que no harías en otras circunstancias! Luego la vida pasa, te ves a ti mismo postrado en un sillón con una tapicería horrorosa, preso de la artristis y el recuerdo y piensas: "Por qué no lo hice, por qué no me arriesgué y creí, no en las casualidad, sino en LA VIDA"
Aunque suene un poco extremo: como todas las verdaderas verdades.
No sabes cómo acabará esto -y yo tampoco lo sé, ni lo sabré hasta pasados unos días- pero sé Lara, Lara. Al fin y al cabo, es lo mejor que sabes hacer :)

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