miércoles, 24 de noviembre de 2010

I'm Jim Morrison. I'm dead.

Llueve.
Ooh, jo-der.
Qué mal me siento cuando llueve.


No hay nada. Sólo oscuridad, rutina, desasosiego. A lo lejos, una silueta. Su silueta. Lo único que puede aliviar tu dolor estos días, lo único que hace que te sientas bien, que sientas que eres por unos segundos.
Y el resto del día te preguntas qué haces mal. Y, del mismo modo, te preguntas si de verdad deberías preguntarte lo anterior, o sin son sólo resquicios de otros años lo que te hace sentirte culpable, lo que te hace echarte a llorar.

Porque con unas pocas frases, constantemente repetidas, puedes causarle a una persona un daño irreversible. Hacerle creer que es algo que no es, que se comporta de un modo totalmente distinto a que se ve desde otra perspectiva... Hacerle sentir sensaciones que jamás tuvo, crearle una crisis de identidad, un por qué continuo, constante, monótono.

Y entonces piensas en que llueve y en que querrías salir con lo puesto y abandonarte a cada gota que cae, cae y cae. Y no volver a mirar atrás, y olvidarte del mundo, de todo aquello que te rodea...

No sabes si es tu problema, que no sabes comunicarte.
O si el problema está en los demás, que no saben escuchar lo que intentas decirles.

1 comentarios:

Suie dijo...

Mogwai rules! aunque sin duda, la mejor es... Friend of the night :)