jueves, 1 de abril de 2010

Princesa

Érase una vez una princesita de ojos marrones,
hija de una adinerada heredera francesa
y de un pobre servidor árabe.

El segundo huyó sin dar más explicación
una vez la pequeña princesa hubo nacido.

Ésta es la historia de un idilio casi imposible
entre dos polos opuestos.

Paz e ira,
comprensión y egoísmo,
pudor y lujuria...

La mezcla perfecta que daría lugar
a la perfecta imperfección
de la reina de las nieves.





Se dice que la magia nace del más diminuto témpano de hielo.

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