domingo, 11 de abril de 2010

Diarrea filosófica en la facultad de Historia (06.04.10)

Todo da vueltas, o al menos unas pocas.

Hay ciertas ocasiones en las cuales ella se olvida de quién es, o qué hace en aquel lugar.
Escribe sobre personajes que tienen plofs, pero ella es un plof hecho carne.
Es contradicción. Es la prisa de cada despertar pero, al mismo tiempo, la paz del sueño tras el ocaso. Es todo para mí y nada para ella. Es el cuerpo impuro donde yo, alma, he caído.

Por culpa de un descuido.

Y todos estamos abocados a la pecera, creyéndonos al contrario merecedores del océano.
¿Y acaso ella se merece la pecera?
Aunque claro, ¿qué la diferencia de otro pez cualquiera? Come cuando tiene hambre, bebe cuando tiene sed, duerme cuando tiene sueño, llora cuando se emociona, o se siente triste; ríe cuando está alegre. Piensa, medita, se desplaza física y psicológicamente. Vuela, sueña.

Vive.


¿Y qué pez no vive? Está claro que, si no existes, no puedes poseer un destino (ni cierto ni incierto)
Por lo cual, ¿qué resta?
¿Debo contentarme con verla abocarse a una triste pecera? ¿he de alentarle, siendo conocedor de lo evidente, de que la pecera no está del todo mal, lanzándola a las fauces del olvido de la lucha? ¿y no sería eso mentir? ¿o es que quizás todo es una mera mentira?

Vivir para morir.
Vivir para… ¿para qué vivir?

Es frustrante.


¿Sabes?

Ella colecciona momentos. Colecciona sonrisas, colecciona llantos, amistades fugaces, amores imposibles, tontas notas garabateadas con prisa a bic, frases de películas y libros, melodías… Ella recopila sensaciones diarias, sufrimientos incorpóreos e inmortales.

¿Qué va a ser de mi?
¿Cómo he de explicarle que todo, al fin y al cabo, se desvanecerá?
¿Qué son cien años en la historia de la Humanidad? ¿o cincuenta, treinta, diez… (dependiendo de lo afortunado que nazcas)?
¿Qué demonios somos, en una sociedad revestida de hipocresía, manipulación y falsedad?
¿Cómo he de eneñarle a ella, ése cuerpo impuro, que su vida (y sólo suya) se deberá regir de acuerdo a éticas ajenas? Suena absurdo hasta al ser escrito. Me tomará por loco. Me dirá: “entonces, ¿para qué todo?”

Y tendrá razón.

¿Dónde irá su colección, dónde irá su vida? ¿qué será, más que de ese cuerpo impuro, del recuerdo de sus recuerdos, de la fina estela de su existencia? ¿dónde se pierden los besos, dónde se guardan las lágrimas? ¿quién se encarga de recopilar los sueños en álbumes? ¿hay, acaso, álbumes para todos los peces? ¡No, por favor! Claro que no. Sería elitista, y el destino no entiende de favoritismos.

¿De verdad no será todo un sueño del que se ha de despertar? ¿de verdad que no hay un océano, sino tan sólo una triste y efímera pecera?

¿Para qué?

La vida se asemeja a una octavilla de publicidad engañosa donde toda la perfección se reduce a nada. Es una alusión a un todo, con un significado aún por escribir e interpretar. Es una lucha por conocer el secreto de la receta de la inmortalidad. Una lucha por algo que se anhela y se codicia, finalizada a balbuceos susurrados. Una solución y un por qué inciertos que resbalan por las paredes del interrogante que conforma nuestra existencia.


Las horas pasan. El tiempo transcurre a martillazos y yo deseo pararlo a bruscas y vehementes dentelladas.
Las horas pasan. Guerras, violaciones, intolerancia, mentira, traición.
El mundo se rindió al encanto del sufrimiento.



¿Estamos abocados al olvido?
¿Existe el océano?
¿Está ella abocada al olvido?
¿Existe ella?

Pero, acaso, ¿existen los peces?
Oh, Dios mío…
¿Qué va a ser de Lara?

2 comentarios:

Neoand dijo...

Suena tan topico que es ridiculo, pero no deja de ser cierto. Puedes conseguir lo que quieras, solo hay que dedicarle el suficiente esfuerzo.
¿Quieres el oceano entero? Pues merecelo. Y si no quieres acabar en el olvido, deja una huella tan profunda que no se borre jamás.

Fuerza de voluntad, espiritu pasión. Solo invierte tu tiempo en saber hasta donde quieres llegar, y cuando lo sepas, lanzate a por ello.

Ah, y si te equivocas, nadie dijo que no puedas empezar de nuevo. :)

Sére-Anwa dijo...

Oh, Dios mío...
sabes? yo me hago muchas veces las mismas preguntas y todavía no les he encontrado respuesta... quizá no la tengan.
De todos modos, la respuesta de Neoand está bastante bien, aunque claro, es difícil construir un océano, me equivoco?
La vida es la vida, por mucho que nos joda admitirlo... luchemos por ganárnosla.