domingo, 14 de febrero de 2010

130210

Cuando aquella joven se dio cuenta
de que el señorito G estaba hecho para ella,
darían las once de la noche
de un día realmente triste.


Hablando de sentimientos
ella siempre se ha atorado.
Y,
cuando eso le ocurre,
recurre
a rubor.

0 comentarios: