jueves, 3 de diciembre de 2009

Mi querido gotelé

Durante estas últimas semanas me ha entrado una pequeña manía. Bueno, no podría llamarse manía, puede que sea mejor clasificarla como costumbre.
Suelo, en clase, en casa o por la calle incluso, quedarme inmóvil mirando a un punto concreto, fijamente.
A veces, durante los intercambios, reposo la espalda sobre la silla de mi pupitre y me quedo mirando con atención al gotelé verde de las paredes. No busco nada en él, simplemente pierdo la vista en su curioso y redondito perfil.
Otras tantas, en el ordenador, sentada en mi silla o en la mesa de estudio, me vuelvo a quedar mirando al gotelé, o al borde de un estante, o por la ventana (aunque esto me cuesta más, no sé por qué)
También se da el caso de cuando voy por la calle. Normalmente llevo prisa pero, si éste no es el caso, me siento entre 5 y 10 minutos en un banco de algún lado. O me quedo simplemente apoyada en una pared de un eficio de la calle, simulando esperar a alguien, cuando en realidad parece que aguarde a que Lara salga de su obnubilación.

Probablemente sea esto último.

Con ésto no quiero decir absolutamente nada. Tan sólo quería actualizar el blog, que lo tenía ciertamente abandonado, y comentar que últimamente no tengo la cabeza sobre los hombros. Bueno, tenerla la tengo. Y debe seguir ahí porque los exámenes me comen, pero creo que estas últimas semanas tengo muchas, muchas, muchas ganas de filosofar conmigo misma, o de simplemente quedarme mirando a mi querido gotelé, hablando con él en susurros.

-¿Qué, Lara, qué es de tu vida?
-Pues aquí, querido gotelé. Recordando.

1 comentarios:

Antonio dijo...

Cuando era pequeño, ningún juguete me hacía ilusión. Nunca he jugado con ellos, no me dejaban imaginar, ¡ya lo hacían todo ellos...!

Lo que sí me emocionaba era descubrir personajes con los que hilar historias, sí, en el gotelé.

Ahora que, tras las obras, han alisado las paredes, echaré en falta los pequeños habitantes que caminaban por mi habitación a sus anchas.

(Que sí, que ya voy al msn),

Antonio.