domingo, 6 de septiembre de 2009

Inaugurando etiquetas

Supongo que debía pasar, pero no lo esperaba en esta medida.
Doce de la noche y empezamos. Una de la mañana, dos de la mañana, tres de la mañana. Crack.

¿Por qué, eh? ¿por qué soy de este modo?
¿He nacido así? no, no, no... ¿me he convertido en esto? ¿en esto? ¿a quién diablos voy a dejar que me ayude? ¿quién se supone que va a hacerlo de corazón? ¿cómo podré confiar en la gente? ¿CONFÍO en la gente?

¿Por qué me he cerrado así, tengo miedo, estoy temblando y no me llegan vuestras palabras?
¿Y por qué demonios me siento horriblemente mal por haber contado todo lo que he contado? es como si fuese un peso. Supongo que mi baja autoestima me deja caer que os tuve anoche hasta tan tarde y que vosotros, en el fondo, no veíais el momento de que me callase.

Por Dios, esto es una locura.
Es demencial.
YO. MI VIDA últimamente es demencial.
Que llegue el curso, que llegue todo...
Que se vayan de una vez todos estos sentimientos.
Por favor,
por favor...