miércoles, 2 de septiembre de 2009

I do have weapons

Supongo que era de esperar. Por mucho que se muestre lo que sentimos, sólo en escasas ocasiones tenemos la suerte (o la desgracia) de percibir nuestras desgracias al 100%.
No he recibido llamadas. No he recibido mensajes. No he recibido absolutamente nada. Nada.

Y problablemente sea culpa mía. Probablemente sea la culpable de que no os interese nada que relacionado conmigo y... Eso. Eso habría pensado meses atrás.
Pero... ¿sabéis qué? que una mierda.
He abandonado mis principios. He abandonado todo aquello que sentía años atrás. Mis cambios, últimamente constantes, me hacen más fuerte. Y, aunque no lo notéis, mi hipocresía se crece con mi soledad, mi soledad con mi odio y mi odio con todo lo que me rodea.

No tengo palabras, no tengo nada material a lo que aferrarme, no tengo absolutamente nada. Ni tampoco os tengo a vosotros.
Pero tengo sueños.
Tengo muchos sueños.
Y algún día saldré de esta mierda de país, crearé videojuegos, me casaré, tendré hijos: seré asquerosamente feliz.
Y os escupiré las palabras que ahora mismo pienso, que ahora mismo rugen en mi interior, que ahora mismo se me atragantan:

Ésta es mi vida.
Y yo mando en ella.
He dicho

1 comentarios:

Antonio dijo...

En fin...

Al menos ya lo sé.

Vale.