lunes, 31 de agosto de 2009

17:19

Cuanto más pasa el tiempo, más extraña me vuelvo.
¿Debo, por algo como esto, sentirme orgullosa?

Suspirar con los silenciosos acordes de esas guitarras, temblar con la suave entrada del teclado, cerrar los sojos, tomar aire...


¿Sabes?
Por muchas risas (que prometo que son francas), por muchas miradas cómplices (que no digo que no lo sean), por muchos viajes o planes que haga (y aunque se arruinen siempre)...
Cada vez me alejo más de las personas,
cada vez percibo este mundo más lejano, más sombrío, más ajeno... más desconocido.
Y no puedo hacer nada para apartar esta soledad.










Suena Mogwai

sábado, 29 de agosto de 2009

Black Spider

Muchas veces, el mero resquicio de recuerdo, el más silencioso paso, la más ínfima palabra en vano pueden ocasionar un torbellino de emociones y sentimientos que, ni hoy día, soy capaz de controlar.
En nada, empezará la rutina. Oh, sí, odiada rutina.
Supongo que este año se espera mucho de mí, pero realmente soy yo la que estoy esperando sorprenderme, la que espera que llegado un punto diga 'Vaya por Dios, Lara. Realmente eres fuerte'

Actualmente no sé por dónde agarrar las cosas. He vuelto de un viaje maravilloso, pero ahora mismo me encuentro perdida. Vago sin rumbo, sin más que mis ilusiones metidas torpemente en los bolsillos. Con recuerdos que, probablemente, sólo me ocasionen dolor allá donde voy.

Tú dijiste que no te irías, como muchas personas lo hicieron. Pero ahora mismo me encuentro sola en este cuarto y todas vuestras promesas de no abandonarme se han marchitado a la llegada del día.

Si me encuentro tan sola...
¿Por qué no soy capaz de consolarme?






Suena Mogwai, a lo lejos.
¿Significado? ¿letra?
Yo la elijo.
http://www.youtube.com/watch?v=9gNXdmu6h6k

domingo, 2 de agosto de 2009

A gritos

A veces la memoria nos juega malas pasadas. En mi caso, me ocurre constantemente.
En numerosas ocasiones perdemos la cordura y la noción del tiempo, obligándonos a depender de los recuerdos más frescos e inútiles.

Y, en otras tantas ocasiones, pendo de un frágil hilo entre la mentira y lo verdadero, lo que decido hacer bien por pereza a hacerlo mal y lo que hago mal por indiferencia al resultado que obtendré.

En numerosas ocasiones consigo entender el porqué de que muchos filósofos hayan acabado perdiendo la cabeza. Y es que, muchísimas, muchísimas veces es como si una multitud de desconocidos estallasen a comentar dentro de mi cabeza palabras sin sentido aparente. A gritos.

Conclusión. Quizás no sea tan bueno pensar...
Quizás debería dedicarme más a sentir.


(Pasado mañana, a Manchester)