jueves, 2 de julio de 2009

Los 1.001 psicocandados

Aquí vuelvo tras semanas de abandono bloggero (no sé si de ahora en adelante seguiré unas pautas para actualizar. Puede que lo haga cada 'x' días, pero lo considero improbable, aún así)

Al final conseguí comprarme un diario y escribir en él, que es lo más importante. A veces lo hago cada día; otras, de dos en dos días; y las más extremas, cada tres o cuatro días, pero no más (y espero que siga así)
Me lo llevaré a Manchester (¿os dije que me cogieron en la lista de espera?) e intentaré tenerlo actualizado, ya que probablemente sea mi único contacto con mi mundo.

Hablando de mi mundo, cada día que pasa me abruma lo que puede crecer. Desde el verano pasado, una desconexión total con el resto de los humanos me llevó a, probablemente, encerrarme. Puedo hablar de él, como ahora mismo hago, tomándolo como un relato sobre el caparazón de una tortuga, o la punta de un iceberg. Pero cada día que transcurre me cuesta más contar más que eso.
El otro día hablé unos minutos por móvil con un amigo. Cuando colgamos (poco después) y me fui a la cama estuve dándole vueltas a algo que le había dicho (pese a que voy a poner dos puntos no recuerdo tan bien la conversación como para citarla al dedillo): 'Y entonces me sentí muy sola. Me sentí insignificante y...' y él me preguntó que por qué no le llamé en ese momento. Yo le dije: 'Porque no tenía ganas de contárselo a nadie' a lo que añadí 'y tenía tantísimas ganas de hablar con alguien...' lo que resultó una enorme contradicción. Él continuó y dijo: '¿Porque querías que fuese alguien a por tí?' y yo finalicé comentándole: 'No, no... Yo no quería que nadie viniese. Quería estar sola, pero quería a la misma vez hablar con alguien' Creo que después de eso ambos reimos, o al menos yo lo hice para mis adentros por culpa de lo ridícula que estaba sonando mi historia.

Constamente me contradigo, sobre todo en los sentimientos (si estuviese dentro del 'Phoenix Wright', ese videojuego de abogados para NDS, el protagonista lograría ganar el juicio a la primera, pero a la misma vez se encontraría con 1.001 psicocandados)
Podría decirse 'Oh, probablemente una cosa sea la que quieres y otra la que deseas, pero puedo aseguraros que en ningún momento he sentido la necesidad de que nadie viniese a sacarme de la burbuja. En el fondo, quiero y necesito estar sola durante un tiempo. O eso es lo que creo.

Ahí lo dejo.

2 comentarios:

Twinsen dijo...

¿Qué es un psicocandado? No, no he jugado al Phoenix Wright.

Hablaremos por MSN largamente. (K)

Ilan Doyle. dijo...

Un psicocandado es una especie de eso, de candado, que suele aparecerle a personas que ocultan algo en lo más profundo de su corazón y que, o bien por motivos personales o porque no pueden evitarlo, no cuentan bajo ningún concepto. En el Phoenix Wright el protagonista a veces tiene que hacerle frente a los psicocandado y, con pistas, argumentos, pruebas... debe conseguir romperlos para que esa persona le confiese lo que siente.