miércoles, 15 de abril de 2009

Probablemente impotencia

Muchas veces la vida nos pone en numerosas situaciones que nos hacen sentirnos impotentes, normalmente por el escaso porcentaje que tenemos que tomar parte en ellas para solucionarlas.
Comentádolo desde mi subjetividad, la impotencia siempre ha sido uno de las sensaciones que más me han atormentado (y, por algún motivo, me cuesta evadirla)







Hace unos meses estoy pasando una etapa reinada por ese sentimiento que tanta rabia me da y acabo de comentaros. Extrañamente los problemas se me acumulan como quien va enrollando más y más una madeja de lana. ¿Ahora? no, claro: ahora son casi imposibles de resolver.

No es sólo la impotencia sino también la desilusión (mi constante pérdida de esperanza) y la decepción (últimamente conmigo misma) por mi incapacidad de acabar las cosas que empiezo. De nada sirve que diga 'voy a escribir un diario' si no lo continuo, de nada sirve que diga 'voy a escribir un blog' si ahora mismo hace más de un mes que no lo actualizo... De nada sirve continuar con esa sarta de idioteces que una persona probablemente cobarde comienza para intentar sentirse un poquito mejor con sigo misma. No, claro que no sirve de nada. Y yo sigo aquí.





Pensé hace un tiempo que podría, si me lo proponía, escribir la historia de mi vida. Que (con paciencia) podría dibujar los raíles sobre los que caminaría en un futuro (con estudios, amistades...) pero me doy cuenta de sirve poco o nada (sobre todo en el segundo caso)

Supongo que, y aunque suene a tópico, las cosas pasan porque deben pasar y de poco sirve luchar por lo contrario. Llamadme hipócrita, llamadme derrotista o cobarde pero esos son los pensamientos que últimamente me atacan. Nadie puede acabar con el destino ni borrar los propósitos que tiene para tí. Puedes intentar escabullirte de sus fauces pero no saldrás ileso (es más, te será imposible)





Conclusión de los días que he pasado: ¿Qué queda? ¿simplemente dejarte llevar? supongo que es una idiotez de gran calibre, pero no resta nada más que eso. ¿Cómo vencer a la impotencia? no pensando en ella (¿cobarde 100%? sí, pero se trata de mi supervivencia y no me queda otra)
Si lo miro desde el punto de vista positivo yo gano (el destino decidirá qué me va a tocar a mí, sino es eso)
Si lo miro desde el punto de vista negativo me percataré de que es imposible luchar contra ese sentimiento y que, aunque lo ignore, siempre regresará a mí hasta que éste muera.
Así de simple.

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