sábado, 21 de febrero de 2009

Y nunca escarmentar

Es triste, pero simplemente todo se acaba. Y yo vuelvo con las reflexiones que tuve hace meses.






... Y entonces todo el mundo desapareció,
y no había rastro de dónde habían ido,
simplemente desperté y todo dejó de existir,
como si aquello que viví con ellos hubiese sido borrado.

Y entonces todas esas pequeñas cosas quedaron atrás,
y no sabía dónde se habían escondido,
al margen de todo, a mi margen, desaparecieron.

Y entonces sólo quedaron los recuerdos,
recuerdos de días pasados, de una vida diferente junto a unas personas diferentes...

Me di cuenta de que la vida cambia a su merced y, cuando menos te des cuenta te habrá arrancado de cuajo todo lo que apreciaste y pensabas que apreciarías hasta el fin de los tiempos.

No existe un 'para siempre',
sólo existen frases incoherentes que te hacen sentir seguro en ese momento,
pensando tontamente que esa persona siempre estará contigo,
soñando con ilusión todos aquellos tiempos inexistentes que juntos viviréis...

Sólo el amor verdadero es para siempre, y eso lo tengo claro.
Y en la palma de mi mano sigue habiendo una rayita que nadie ha conseguido llenar.


Yo nunca me he...
¿Tú sí?
No.
Yo no.








Conclusión de lo que llevo de día. El dolor se incrementa con el recuerdo y el recuerdo se incrementa con el dolor. Ambos no pueden vivir el uno sin el otro y, su mayor meta, es estar junto a tu costa. Si ellos consiguen permanecer unidos vete olvidando de volver a sonreír.

jueves, 19 de febrero de 2009

Solo a veces.

Bueno, sólo a veces me pregunto temas que no tienen repuesta. Aunque sé que miento: lo hago con una constancia pasmosa.
De vez en cuando (es decir, a todas horas) me invaden sentimientos tan profundos que creo que van a ser capaces de taladrarme el corazón. Es como si mi 'yo' fuese en contra de mí y supiese dónde y cómo atacarme, tocando donde más duele. Hay veces en los que los recuerdos se me agolpan uno tras otro en mi mente y me producen, cientos de veces, esos característicos pinchazos. Quiero olvidarme de todo y, es más, ya no duele tanto tu ausencia. Pero aún así tengo un resquemor que me deja un nudo en la garganta. Y por eso mismo necesito un abrazo.

Dejando mis manías de rebuscar en lo pasado, ¿nunca os ha ocurrido que os sentís terriblemente solos? sí, aunque estéis rodeados de gente. Yo a todas horas. Supongo que es un mecanismo egoísta que tiene el ser humano, como un recordatorio de 'ah, ten en cuenta que eres único, que nadie te entiende' y todo vuelve a empezar, encontrándonos así con un cúmulo de problemas organizados cíclicamente.

Y, de nuevo, vuelve el recuerdo a llamar a mi puerta.
-¿Se puede?
-Oh, sí, adelante.
-He venido a amargarte un rato la noche, ya sabes. Como casi siempre.
-¡Ponte cómodo, por favor! ¿quieres algo de beber?
-Sí, por favor, ponme un vasito de lágrimas.
Paradójicamente es así, casi siempre (me río por no llorar)

Supongo que soy el tipo de persona que no puede hacer caso omiso a las cosas que le atormentan. Y menos teniéndolo todo delante, tan cerca que hasta a veces me asusto pensando en si van o no a comerme.

Quizás algún día cierren sus fauces conmigo dentro y sea esa oscuridad que tanto temo la que me rodee con su aura lúgubre. Puede que sí, puede que no. Pero eso es algo me planteo de muy vez en cuando. Bueno, sólo a veces.








Conclusión del día. Si hay algo en lo que he caido a lo largo de hoy es en una cosa: 'No te pongas muy a tiro o todo el interés se pierde' sé que me costará, sé que me costará... pero reprimiré mis deseos e intentaré mantenerme firme.

lunes, 16 de febrero de 2009

Primera reflexión.

Presento el blog puede que de una forma un tanto obsoleta pero, al menos bajo mi punto de vista, sincera: escribiendo cuál ha sido una de las mejores reflexiones que he logrado sacar en claro, todo gracias a mi libro favorito ('Le petit prince')

'Si uno se deja domesticar corre el riesgo de llorar un poco'


Exacto. Y, desde el momento en el que leí y poco después subrayé esa línea, supe que esa sería una de las citas que marcarían el paso de mis días. Ello no conlleva ni mucho menos que lo que debo hacer es apartarme del mundo y no querer a nadie: no. ¡Yo le doy un sentido mucho más práctico!

La cuestión no es no querer y no atarse para que no te hagan daño: la cuestión es llegar a ser independiente y tener el temple suficiente como para dejar ir a la gente que quiera largarse de tu vida. Así de claro. Sin lágrimas ni rencores. ¿Quieres irte? pues tienes vía libre. ¿No has querido escuchar lo que he tenido que decirte mientras lo hacías? pues mejor me lo pones. Márchate y no vuelvas, como hace el tiempo.

Por eso mismo destaco el 'si te dejas domesticar', porque suena tan brusco que lo adoro. Te da la sensación de que te habla de que eres un animal, te degrada al puesto de un animal. ¿Y sabéis? eso me sube la moral, porque yo sé que soy más que eso. Y por eso mismo me alegro de haber encontrado esas líneas.

Esa fue una de las primeras reflexiones que, como he dicho, más han marcado mi vida. Ahora la comparto con vosotros, junto con este blog. No sé si os servirá de mucho, pero a mí me anima escribiros estas líneas.









Conclusión de la mañana. Después de lo vivido hasta el mediodía he sacado algo en claro: dejar marchar todo aquello que no merezcas, ya que si lo acojesjavascript:void(0) por miedo a qué futuro tendrás sin ello, sufrirás el triple que si nunca lo hubieras tenido.